Demencia Senil
Junio 21st, 2010 | Published in Entretención
Por Petar Radic, Psicólogo
La vejez es la máxima recompensa de la evolución de la especie humana por haber logrado sobrevivir hasta la tercera edad. Pero en la actualidad, nos enfrentamos tristemente a la anticultura de Adonis, es decir de gozar sólo de la belleza perfecta y de la eterna juventud, y rechazar las arrugas como las cicatrices del paso del tiempo. La senectud, suele ser el infranqueable camino a la demencia, como la permanente incomunicación del entorno social y de vivir enclaustrado, afectando profundamente al lenguaje en su totalidad, tanto verbal como no-verbal, provocando la incomunicación familiar, falta de amigos, desapego afectivo y excomunión social.
Lo más terrible del envejecimiento, es negar “escuchar al anciano”, motivo que vive en el vacío existencial del aislamiento total. Siendo excluido del consumismo tiene que vivir como anacoreta (retiro) y aunque quiera o no lo desee, vive como ermitaño.
A la misma vez, desde el inconsciente colectivo como el individual, se asocia a la vejez como la representación más cercana a la muerte. Motivo que genera el horror al proceso de envejecer y tener que enfrentar las reiteradas pérdidas como suele ser la demencia que se representa por el progresivo deterioro cognitivo, esto último significa que se daña cada día que pasa más el intelecto o todo lo que fue adquirido desde el aprendizaje como los pensamientos coherentes, ideas para planificar y organizar nuestra vida, saber separar lo urgente de lo importante, conducir algún vehículo, andar solo por el mundo, olvidar los teléfonos, direcciones, nombres de las personas que se amaban, entre otras.
Se pierde el lenguaje y se apropia del anciano la afasia, es decir, dejar de producir y comprender el lenguaje. Se extravía la atención y la concentración, no pueden retener y menos evocar algo racional y no manipulan las habilidades visuoconstructivas, se extravía las praxias o motricidad aprendida como peinarse y las funciones ejecutivas como la resolución de problemas e inhibición de las respuestas.
Lo más frecuente de la demencia, suele ser la pérdida de orientación tanto del espacio o del saber en donde estoy y del tiempo como año, mes, día y hora. Lo espantoso de la demencia, es perder la propia identidad o el quién soy yo y quién no soy yo. Lo más delicado de la demencia, es cuando se expresa el grave desorden mental. El avance irreversible de la demencia, se va a sumar a otras patologías como psicosis (locura), depresión, delirios y alucinaciones con serios síntomas conductuales, cambios de su personalidad, lo que se refleja en terminar siendo otro ser humano, razón por la cual, terminan siendo clinizado o/u hospitalizado, según su situación financiera por infecciones y alteración metabólica.
La demencia para el psicoanálisis se reconoce como la incomunicación, tanto personal como de su entorno familiar y social, vivir autoclausurado por la “pulsión de muerte”, esto último significa que el demente comienza a romper todo los vínculos con el mundo exterior y realiza el recogimiento de su libido o energía mental, que suele ser útil para reconocer la realidad externa y darle el sentido exacto a las cosas, provocándose la desconstrucción psíquica, es decir, que no puede expresar con palabras por la falta del sentido y pérdida de su memoria por el deterioro de su campo simbólico o de poder representar el mundo externo con lógica.
El fenómeno de desenvestidura de los objetos o también conocido como descatetización de los objetos, representan en sí mismo abstraer la libido del mundo exterior o en sencillas palabras olvidarse de todo lo que le fue enseñado y aprendió en su vida. A modo de ejemplo, si era contador con demencia no reconoce ni los números que tanto utilizó; si era enfermera, no sabe reconocer su mismo cuerpo; si era policía, no sabe que es lo legal de lo ilegal, entre otros de los tristes deterioros de las habilidades que algún día fueron adquiridas. El demente como el esquizofrénico, poseen parámetros en común como aislarse del mundo externo y refugiarse en su propio mundo interno. Motivo que crea su propio universo y sus delirios y alucinaciones. La demencia, sería suicidar el presente y exterminar a la vez, el futuro, sólo vive de algunos recuerdos del pasado. El mecanismo de la autosupervivencia, queda inhabilitado y depende más que un mismo bebé. La demencia senil, siendo alteración orgánica por el deterioro de su materia gris o corteza cerebral donde están las habilidades mentales. Se clasifica la demencia primaria como la enfermedad neurológica degenerativa del Alzheimer, demencia vascular o múltiples causas vasculares. La demencia secundaria como alteración neurológica como hipotiroidismo y del subtipo no degenerativo hidrocefalia, meningitis crónica, tumor cerebral, etc.
RECOMENDACIÓN
Se recomienda no ser cómplice del sistema que margina a los ancianos en controlar el maltrato, tanto intrafamiliar como extrafamiliar de aislarlos y en negarse a escucharlos por vivir con la ilusión excéntrica de que siempre vamos a tener la eterna juventud y que nunca vamos tener arrugas.
BIBLIOGRAFIA
El artículo fue realiza con la experiencia clínica de atender a la tercera edad, en muchas veces de las veces. No mueren por sus largos años, sino por la tristeza de vivir enclaustrado en su misma casa.









Antofagasta, CHILE




