El síndrome del Emperador
Junio 11th, 2010 | Published in Entretención
Por: Petar Radic, Psicólogo
El síndrome del Emperador, corresponde a la violencia intrafamiliar ejercida por mismos hijitos malcriados. Esto cada vez aumenta más las denuncias de papás o tutores que padecen de atroces atropellos humillaciones, golpes, amenazas, maltrato verbal, acoso psicológico, hurtos, engaños, entre otros. Este se manifiesta por niño, adolescente o joven que desempeña el papel del déspota y tirano con sus progenitores. El nombre del síndrome, se debe por el comportamiento de los emperadores de la antigüedad que maltrataban a sus súbditos. El infante ultraviolento expresa agresiones en contra de sus papás, es ególatra, lleno de hedonismo, es decir que sólo busca el placer y lo hace viendo televisión, usando su computador o apretando botones. Quiere el mínimo esfuerzo con el máximo beneficio, no acepta ningún límite hasta de estallar con rabietas descontroladas en público, manipula a sus progenitores para que compren el juguete que quiere y recién podría parar su escándalo, demostrando que no tiene tolerancia ante la frustración.
Tiene papitos hiperpermisivos que le dan todo lo que quiere al instante, sin que el malcriado haga el mínimo esfuerzo para obtenerlo y todo lo consigue en su vida por medio de sus flujos corporales como: llantos, orinarse, defecarse, vomitar y pataletas recurrentes. Se siente y se ubica a la misma altura que los adultos, motivo que tutea a todos, bueno para justificar sus errores y nunca admite su derrota. El síndrome del infante dictador, siendo el niño obeso de sus Derechos Humanos y totalmente anoréxico de sus Deberes Humanos, busca el placer al ser totalmente nihilista, esto último significa que odia y aborrece todo relacionado con la autoridad, suele ser desleal con sus padres y provocar el verdadero infierno en casa por los malos ratos que produce a sus padres.
El “niño tirano” tiene conductas desafiantes al expresar ira y cólera en contra de sus progenitores y profesores, no admite ninguna regla familiar, es egocéntrico, egoísta, apático e indiferente al dolor ajeno y goza cuando no obedece. Siendo consentido y machista en percibir a su mamá como objeto de su propio servicio y a su papá como el cajero automático con “patas”. El “hijo tirano” que ejerce el síndrome de emperador, suele ser mimado, no admite ninguna orden, chantajea emocionalmente a sus padres para que gasten dinero, siendo común que imponga su propia ley provocando el caos familiar.
Es la manzana de la discordia, es decir que todos terminan peleándose por su negativa conducta, no asume ninguna consecuencia de sus actos y todo lo malo hace culpable a los demás. El “niño tirano”, manifiesta la falta de valores, hábitos, norma y reglas familiar, es decir, carece totalmente de la educación familiar o crianza ejercida por ambos padres que viven en desacuerdos, peleando entre ellos y se contradicen frente a su hijo malcriado. Crece sin que nadie ponga algún límite en su vida, motivo de su excesiva soberbia, nadie alguna vez dice algún “NO” en su vida y obedecen automáticamente sus demandas y se doblegan a sus caprichos.
Papás hiperprotectores que impiden que su hijo madure y sea alguna vez responsable. Obedecen a ciegas sus peticiones y antojos con incapacidad para verlo sufrir y acceden de inmediato a sus peticiones y deseos. Siempre cuenta con algún progenitor, abuela, tía o nana que hace de cómplice, esto significa que suele ser su aliado incondicional que justifica su fracaso, realiza sus tareas y trabajos escolares, lleva certificado médico cuando falta a clase, entre otros. En su antiejemplo le enseña al tirano para que siga siendo cada día más soberbio y déspota. El síndrome del pequeño dictador, sólo tiene acceso a lo material, pero no cuenta con nadie para ser enseñado y que le exija para que tenga disciplina, hasta suele ser considerado como alguien especial.
En sus caprichos, tiene la costumbre de molestar a los demás, pero no soporta que lo molesten, vive en su propio mundo y prefiere compartir con los objetos inanimados como el computador, televisor o juego electrónico en vez de estar vinculado afectivamente con algún familiar, compañero o amigo. Rechaza el aprendizaje escolar, siendo epistemofóbico, esto último representa que se resiste aprender y hace lo que sea para evitar estudiar o realizar sus tareas. Cada vez que lo sientan a aprender, tomar algún cuaderno o libro, desata sus necias rabietas con llantos desconsolados.
CUIDADO PAPITOS O TUTORES CON:
LOS 10 ANTIMANDAMIENTOS PARA TENER EL PERFECTO “HIJO TIRANO”
- Enséñele a ser corrupto, dele todo lo que exija al instante para evitar su rabieta: dinero, juguetes, dulces y salidas.
- Ríase de todas sus groserías, tonterías y robos.
- Que no tenga ninguna formación en: valores, hábitos, normas y reglas en el hogar.
- Colóquese a la misma altura de su hijo/a y permítale que tutee a todos los adultos.
- Recójale todo lo que tira y desordene, limpie lo que ensucia.
- Déjele el computador y televisor en su habitación.
- Papá y mamá: descalifíquense, discutan y contradíganse para que aprenda violencia intrafamiliar.
- Nunca dígale su comportamiento negativo para evitar sus necias pataletas y que sea defendido por abuela o tía para que aprenda ser rebelde.
- Permítale que primero juegue y cuando quiera y pueda, se siente a estudiar.
- justifiquelo cada vez que haga algo malo o sea retado por: profesora, policía y vecino









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